Como cuidar las orquídeas

Cómo cuidar orquídeas

Ellas tan sofisticadas, ellas que dan ese toque de elegante decoración a cualquier espacio de la casa en las que despliegan su belleza.

Ellas son las orquídeas, cuyo nombre científico es Orchidaceae y crecen en todo el mundo excepto en la Antártida y en los desiertos de arena. Se distinguen de otras familias de plantas por la complejidad de sus flores, y existen alrededor de 30.000 especies agrupadas a su vez en 1.800 géneros.

Si queremos entonces tener una orquídea en casa, esta requerirá de unos cuidados específicos dependiendo de la variedad de orquídea de la que se trate, os recomendamos consultar con un especialista sobre las especificidades de la especie de orquídea que vallamos a comprar, y por lo tanto de su mantenimiento. Sin embargo, en esta instancia queremos compartir con vosotros una serie de requisitos básicos para poder cuidar las especies de los géneros Phalaenopsis, Cymbidium, Dendrobium, Cattleya, Vanda y Cambria, que son las que principalmente encontramos en el mercado y que podríamos tener en el interior de nuestra vivienda.

La maceta, el espacio de la casa donde colocar nuestra orquídea y su ventilación

Antes de la elección de la maceta en la que exhibiremos nuestra orquídea, garantizaremos que en ella tenemos un buen sustrato en el que crecerá. En términos generales este sustrato suele estar compuesto de corteza de abeto, cáscaras de coco, musgo Sphagnum, fibras de helechos arborescentes, arlita, boam, carbón vegetal, cáscaras de nueces, aunque la composición exacta, como hemos mencionado, dependerá de la variedad concreta de orquídea. Ahora bien, podemos elegir cualquier maceta para orquídeas que nos guste, que tienen la característica de tener muchos agujeros y teniendo en cuenta que esta deberá ser cambiada a medida que nuestra planta valla creciendo.

Una vez tengamos nuestra maceta con la orquídea, vamos a buscar un sitio en nuestra casa que sea un espacio bien iluminado, ya que la luz solar permitirá que la planta florezca, pero a su vez esta luz no puede incidir de manera directa porque podría provocar que nuestra flor se marchite o se queme. Lo idóneo es colocar la orquídea cerca de una ventana en la que entre mucha luz, pero sin dejarla muy cerca de los cristales.

La ventilación es otro aspecto fundamental a considerar, ya que la planta precisa de una correcta ventilación para evitar que pueda verse afectada por parásitos u hongos. Sería correcto que la maceta se encuentre en algún sitio en el que pueda estar expuesta a una circulación de aire moderada o un flujo de aire constante sobre todo cuando es primavera o verano. En invierno es preciso que la ventilemos durante algunos minutos, preferiblemente en horas en las que le lleguen algunos rayos de sol que eviten que pueda enfriarse demasiado.

La temperatura, el riego y el abonado ideal de las orquídeas

Si bien es muy difícil poder mantener la temperatura exacta para las orquídeas, debemos conocer que no soportan ni frío ni calor extremo, por lo que tenemos que procurar no exponerlas a temperaturas inferiores a los 17°, o temperaturas que asciendan los 35°, ya que pueden sufrir, perder sus hojas, y por tanto verse afectadas sus flores. La temperatura ideal para mantener la orquídea en sus mejores condiciones debe oscilar entre los 18° y 31°, más concretamente alrededor de los 23° durante el día y alrededor de 19° durante la noche.

Con respecto al riego, vamos a puntualizar tres aspectos importantes:

1. Regar preferiblemente la orquídea con agua blanda de baja mineralización.

2. Asegurarnos de que queda la maceta bien empapada, pero a su vez comprobar que el sustrato drena bien y no retiene agua.

3. Como norma general y para la mayoría de variedades de orquídeas deberemos regarlas cada 7 u 8 días (Sin olvidar que variará según la especie).

Otra cuestión a tener en cuenta es el abono del que se nutrirá la planta para poder crecer y desarrollarse sana, entonces debemos encontrar la fórmula correcta de composición del fertilizante, este debe contener nitrógeno, fósforo, hierro y potasio. Será necesario abonar la orquídea una vez al mes.

Cómo podar y cómo cuidar las flores de nuestra orquídea

Si hemos respetado y seguido todas las instrucciones que hemos apuntado anteriormente, seguro vuestra orquídea os regalará sus flores tan elegantes y llenas de matices de colores. Esto sucede a finales del invierno y el tiempo de floración suele durar entre cuatro y doce semanas, luego de lo cual, cuando la flor se marchita, deberemos podarla. Esto se lleva a cabo cortando sus varas desde la base, preferiblemente a un centímetro aproximadamente por encima de dónde nace.

Y ya sólo nos resta seguir manteniendo los cuidados que hasta aquí hemos compartido con vosotros, esperar que otra flor crezca de esa preciosa orquídea y pueda decorar con su exótica belleza algún rincón preferido de vuestro hogar.

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